Gerardo Zamora se sumó a la carrera presidencial del peronismo. El ex gobernador de Santiago del Estero confirmó su precandidatura y promete llevar a cuatro mandatarios justicialistas y a uno radical a su armado nacional. La jugada, que se gestó en una cumbre en el Hotel Emperador de Buenos Aires, sacude la interna peronista y apunta directo al liderazgo de Axel Kicillof en las encuestas.
El armado norteño que desafía al kirchnerismo
Aunque formalmente Santiago del Estero es gobernada por Elías Suárez, Zamora sigue siendo reconocido como el líder de los gobernadores del Norte Grande. Con ascendencia en el kirchnerismo y un vínculo aceitado desde hace años con Sergio Massa, el santiagueño dice contar con los contactos que hoy no tiene el gobernador bonaerense.
En su entorno aseguran que la oferta no es menor en un peronismo fragmentado por el juego de varios mandatarios provinciales con la Casa Rosada y el rechazo abierto al kirchnerismo. Al ser de origen radical, Zamora les garantizó a los dirigentes presentes que puede sumar al menos a un gobernador de la UCR a su armado.
Quintela y Capitanich también se anotan en la pelea
El enfrentamiento entre Cristina Kirchner y Kicillof abrió la puerta a otros nombres. El riojano Ricardo Quintela ratificó que va a empezar a “caminar” el país y el chaqueño Jorge Capitanich también avisó que quiere ser candidato.
El equipo de Quintela ya mueve fichas: para este viernes organizó una cumbre con unos 15 intendentes bonaerenses en la quinta de Perón, en San Vicente. Entre los invitados están el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín; el de Pilar, Federico Achával; y el de Ezeiza, Gastón Granados. En el entorno del riojano definen la estrategia como “ayudar a unir partes” para luego ser protagonista.
Con Zamora, Quintela y Capitanich en carrera, la interna del peronismo suma nuevos jugadores y presiona por una definición que hasta hace semanas parecía concentrada en la Provincia de Buenos Aires.