El italiano, de 20 años, ya es el piloto más joven en proclamarse campeón del mundo al acabar tercero este domingo en el Gran Premio de México.
El italiano, de 20 años, ya es el piloto más joven en proclamarse campeón del mundo al acabar tercero este domingo en el Gran Premio de México.Kimi Antonelli posa con la bandera de Italia tras proclamarse campeón del mundo en el Autódromo Hermanos Rodríguez de Ciudad de México. | EFE
Andrea Kimi Antonelli ya es el piloto más joven en proclamarse campeón del mundo de F1. Ayer, en el Gran Premio de México, el boloñés, que ha devuelto la gloria a Italia después de 73 años sin un campeón en la categoría, estaba sobrecogido. Apenas sabía qué hacer ni a quién mirar. Parecía querer escapar de los focos y los homenajes antes que saltar para celebrar un Mundial histórico en muchos sentidos.
Con tan solo 20 años, Antonelli despertó este domingo una increíble ternura: la de un chaval, un niño que abrazaba a su padre, incrédulo, y no sabía adónde mirar. Y eso pese a que, según él mismo contó, poco después de empezar la temporada ya sabía que podía convertirse en campeón. Nació entre motores: su padre es propietario de una escudería de karting y fue piloto de grandes turismos. Su biografía, muy a su pesar, lo conecta con Ayrton Senna, un ídolo para el recién coronado campeón. De hecho, Antonelli eligió el número 12 para lucir en su monoplaza por su admiración por el brasileño, que llevó ese dorsal en Lotus antes de ganar su primer título con McLaren.
Pese a que rechaza las comparaciones porque espera escribir su propia historia en la F1, Antonelli nació en Bolonia, cerca de Ímola, donde Ayrton perdió la vida durante el Gran Premio de San Marino de 1994. Los más friquis añaden otras coincidencias: ambos consiguieron su primera victoria y su primera pole en la segunda carrera de su segunda temporada en la F1 —Senna, en Portugal en 1985; Antonelli, en China en 2026—.
Además, ambos volvieron a lograr la pole en la carrera posterior a su primera victoria. Más allá de las coincidencias biográficas, su físico, su mirada y hasta su manera de pilotar han llevado a muchos a compararlo con Senna.
Un talento precoz, una madurez inesperada
Antonelli es el piloto más joven en proclamarse campeón, tras arrebatarle el récord a Sebastian Vettel, que lo logró a los 23 años. El italiano ha conseguido entender a la perfección una F1 más de PlayStation —condicionada por botones, baterías y sistemas de recuperación de energía— que de la vieja escuela. Y lo ha hecho con una templanza sorprendente para su edad. Muchos pilotos, entre ellos Lewis Hamilton, han destacado su asombrosa madurez pese a su juventud.
Su talento es inusual y precoz. Con solo diez años, su padre lo puso al volante de un Lamborghini en el circuito de Adria, y Kimi demostró lo que estaba por venir: marcó el mismo tiempo que su padre.
Mercedes supo ver pronto su talento. La escudería de las flechas plateadas lo fichó para su programa júnior en 2019, cuando tenía doce años. Después, Antonelli se proclamó campeón de Europa de karting en 2020. Ganó las competiciones en las que participó, entre ellas la F4 italiana y la alemana, y la Fórmula Regional de Oriente Medio y Europea. Su mentor, el director del equipo Mercedes, Toto Wolff, lo tenía tan claro que ni siquiera le hizo pasar por la F3, paso habitual para los pilotos. Antonelli saltó directamente a la Fórmula 2 y, de ahí, a la F1, donde ocupó el asiento que dejaba libre Lewis Hamilton. Una decisión muy criticada en el paddock que ha dado la razón al jefe de Mercedes en apenas dos temporadas.
Los estudios, una prioridad familiar
El fichaje tuvo una condición por parte de la madre del hoy campeón: Antonelli debía terminar el colegio y completar sus estudios. Kimi compaginó los grandes premios con los exámenes y se graduó en el Instituto Salvemini en junio de 2025.
Guiado por sus padres, el piloto italiano también ha heredado de su familia la fe. Siempre lleva consigo tres collares de gran valor sentimental: una cola de ballena que su madre le regaló a los diez años para la buena suerte; un collar de cuentas, idéntico al de su padre, para sentirlo cerca; y un rosario que le regaló su abuela cuando competía en karting.
Andrea Kimi Antonelli es una de las grandes noticias de este año en la F1, marcado por el cambio de normativas técnicas y deportivas. La nueva categoría ha dejado un sabor amargo tanto a pilotos como a aficionados: para muchos, ha pasado de ser pura velocidad a convertirse en una gestión constante de neumáticos, cargas y baterías.